muro

Dicen que Dios nos tiene preparados los sucesos que nos ocurrirán. Yo no sé si se trata de Dios, pero es cierto. Todo está predestinado. Una vez que se cierra una puerta se abre una ventana. Las personas vienen y van en tu vida, pero solo pocas dejan huella, y no se trata de quien llegó primero y quién se fue después, se trata de quien pudo llegar a tu corazón. A veces no construimos muros alrededor nuestra para que nadie se nos acerque, sino para ver a quién le interesa derribarlos. Hace unos días he conocido a una de esas personas que no se rinden y luchan hasta el final, y esa persona derribó mi muro. Ahora me da un poco de miedo que me vea tal cual soy, que vea mis defectos. Tengo miedo de no ser perfecta para él porque él si lo es para mí. También tengo miedo de que la fecha de caducidad de esto sea temprana, no me gustaría que está felicidad, ansiada hace tanto tiempo, se acabara.

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